Imagine las vacaciones ideales: Disfrutar de las cálidas aguas del Océano Pacífico en hermosas playas, situadas junto a las comodidades y el lujo de los mejores hoteles del mundo, con campos de golf y piscinas espectaculares, así como un entorno natural de belleza incomparable… Recorrer las calles de una ciudad mágica de más de 400 años de antigüedad que cuenta con imponentes construcciones, únicas en el mundo por su arquitectura y el colorido de sus materiales… Adentrarse en los misterios de una cultura milenaria cuyo lenguaje y tradiciones se mantienen vivos a pesar del paso del tiempo… Degustar los exóticos platillos de una de las cocinas más refinadas y variadas del planeta…

Por increíble que pueda parece, ese lugar existe. Y no sólo en la imaginación, sino que está al alcance de su mano en Oaxaca, un lugar único de México que irá más allá de sus expectativas, al ofrecerle la posibilidad de conocer de primera mano toda la riqueza natural y cultural del país vecino.

Con una extensión de más de 36 mil millas cuadradas, Oaxaca es el quinto mayor estado en la República Mexicana y cuenta con una geografía muy particular, con fértiles valles y elevadas zonas montañosas que descienden hasta la costa del Pacífico.

Al pie de espectaculares acantilados se encuentran algunas de las playas más hermosas de México, entre las que destacan los centros turísticos de las cálidas Bahías de Huatulco y Puerto Escondido, cada uno con un moderno aeropuerto e instalaciones de primera calidad para atender a los turistas.

Las nueve bahías de Huatulco, que encierran nada menos que 36 playas, además de ensenadas, caletas y otros refugios menores, acogen cada año a más de 200.000 turistas en sus excelentes hoteles de lujo, entre los que no faltan los de las grandes firmas internacionales.

Nueve de las 11 especies de tortugas marinas que existen en el mundo arriban a las costas de México y cuatro de ellas tienen como destino las playas del litoral de Oaxaca, donde anidan y se reproducen.

Además, en Oaxaca se encuentra el único centro de investigación, conservación y vigilancia de tortugas marinas del planeta, ubicado muy cerca de Huatulco, junto a la playa de Mazunte.

Enclavada entre cerros y montañas y a sólo 300 millas al sur de la capital mexicana, se encuentra la ciudad de Oaxaca, una auténtica joya de la arquitectura colonial a la que la UNESCO declaró en 1987 Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Recorrer las calles de Oaxaca es adentrarse en la riqueza histórica de la segunda ciudad fundada por los españoles en territorio mexicano, con sus magníficas construcciones de cantera verde y los templos de elaborada arquitectura, entre los que destacan la iglesia y el ex convento de Santo Domingo como ejemplos de la majestuosidad artística de esta región.

Pero mucho antes de la llegada de los españoles, hace casi 2,000 años, Oaxaca fue sede del surgimiento de la cultura zapoteca, que alcanzó su apogeo entre los siglos VIII y IX de nuestra era y cuya influencia sigue presente en la vida cotidiana de sus residentes.

Oaxaca es actualmente la región de México en la que habita el mayor número de personas que hablan lenguas indígenas y casi 400,000 de sus residentes utilizan el zapoteco, que ocupa el tercer lugar entre los idiomas autóctonos en el país, sólo detrás del nahua y el maya.

Entre los vestigios de la cultura zapoteca está la zona arqueológica de Monte Albán, un imponente complejo arquitectónico que fue la antigua capital de los zapotecas y una de las primeras ciudades de Mesoamérica. Este sitio, que se encuentra en un magnífico estado de conservación, fue durante siglos el centro del poder político, económico y religioso de la zona.

La riqueza cultural de este estado mexicano también se manifiesta en la variedad de su elaborada gastronomía, con platillos como el mole negro (más oscuro y dulce que el mole poblano), el chileatole, el amarillo, el tasajo, los totopos, etc. Todos ellos tienen una gran influencia de la cocina tradicional indígena, mezclada con la española.

La cultura oaxaqueña se resume en la Guelaguetza, una festividad de nueve días que se realiza cada verano en la ciudad de Oaxaca con representaciones artísticas de las distintas regiones del estado. Se trata de la mayor expresión cultural de los oaxaqueños y un espectáculo único en el mundo que ningún visitante debe perderse.

Written by Teresa Villareal, Director, Mexico Tourism Board, Miami

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